Sitiuado en las proximidades del Cordel de los Carboneros, cerca de la fuente del Caos (Ver ficha). Corresponde a un punto de descarga de aguas subterráneas en ladera. Se forma un pequeño humedal de extensión y apariencia variable según la generosidad de precipitaciones. Su impracticabilidad para el cultivo de herbáceos de secano hace que persista con carácter residual en medio de la besana de cultivo.
En este sector, comprendido entre el relieve elevado de la meseta neógena del Aljarafe (con calcarenitas y margas que desarrollan masas de aguas subterráneas) y la vega del rio Guadiamar, tiene lugar una dinámica geomorfológica de ladera, propia de un sistema de vertientes, con fenómenos de deslizamiento de coladas y coluviones de barro. Asociados con el frente de deslizamiento aparecen con frecuencia zonas de descargas de aguas subterráneas de procedencia local. Aún se detectan en esta zona, en las proximidades del la fuente del Caos varios puntos de descargas hoy en dia muy venidos a menos y que antaño fueron explotados mediante galerías de captación. Se ha inventariado esta Charca del Bonal -así la hemos llamado por la existencia de este topóniomo en su proximidad- como ejemplo ilustrativo de todo este conjunto de modestas zonas manantes en ladera.
Resulta curioso el topónimo de «Bonal» que aparece en la cartografía correspondiente a esta zona y que, según el Diccionario de la Academia, corresponde a un «terreno encenagado», tal como lo fue y lo sigue siendo en años húmedos.
Desde tiempos bajomedievales las aguas de algunos de estos enclaves fueron explotadas mediante captaciones drenantes para regadíos. Ver antecedentes históricos.