Por su cercana ubicación a la linde entre los municipios de Faraján y Alpandeire, es más cómodo acceder desde la última población citada, de la que se encuentra a apenas 2 km. de distancia. El manantial se localiza en el cortijo del mismo nombre, sobre el arcén de la carretera que une ambas localidades, en el interior de una alcubilla rodeada de abundantísima vegetación que casi la cubre y enmascara su localización. Esta moderna construcción de planta cuadrada y cubierta por un tejadillo es relativamente reciente pues, según podemos leer en la inscripción existente sobre la puerta de acceso, data de 1994; en realidad, la caseta es un depósito distribuidor o alcubilla, al que el agua fluye a través de dos orificios. Completando la instalación, encontramos en los alrededores dos modernas pilas de lavar y una antigua alberca en estado ruinoso, tan invadida por la vegetación que pasa completamente desapercibida.