El acceso a la zona lo comenzaremos al norte de la capital malagueña, en Las Virreinas, en una rotonda bajo la autovía de circunvalación donde da comienzo una pista que sólo está asfaltada en sus primeros metros. Un centenar de metros más arriba, junto a las instalaciones de la Sociedad Protectora de Animales tomaremos el ramal de la derecha que, tras 1,8 km. de recorrido, nos lleva a una bifurcación en la que seguimos por la derecha, hasta una cancela que impide el paso. Una estrecha senda nos subirá a otro carril, por el que vamos a caminar unos 15 minutos, hasta que veamos, en la orilla derecha de una cañada, un gran depósito pintado de verde. Remontamos el arroyo y, en apenas 50 m. llegaremos a la mina.
La entrada de ésta se ha realizado en un afloramiento rocoso, con la entrada protegida por una puertecilla metálica. Al otro lado, la escasa luz que penetra nos permite ver una galería excavada en la roca, con los primeros metros de recorrido revestida con ladrillos. La débil corriente que baja por la galería se acumula en un pequeño depósito en el que se aprecia el inicio de una estrecha tubería.
Un par de metros por debajo de la mina, aprovechando un desnivel del terreno, se levanta una alcubilla redonda en la que desagua la tubería mencionada anteriormente. De aquí parte una canalización que conduce el agua a un diseminado rural existente a algo menos de 500 m. de distancia.
Es posible que la mina no sea estanca del todo pues, cañada abajo, brota el agua y da lugar a un pequeño curso que forma algunas pozas.