CATÁLOGO
Manantiales y Fuentes de Andalucía
Coordenadas UTM (ETRS89)
Se encuentra situada en una propiedad, junto al camino de Gibla, o de la Ermita. Este camino une los municipios de La Puebla de los Infantes y Constantina, siendo además camino integrado en el Sendero GR-48 de Sierra Morena. Fuente monumentada con construcción de ladrillo, para uso como abrevadero para ganado, indicando la fecha de construcción en 1954.
El acceso a la fuente o pilar del camino de la Ermita se realiza tomando la carretera SE-7105, en dirección a La Puebla de los Infantes. Nada más llegar al municipio seguimos por la Avda. de Andalucía. Al final de la calle aparece un cruce desde el que observamos una pequeña placita situada a la derecha, la conocida Plaza Virgen de las Huertas (“El Llanillo”). De aquí proseguimos por la calle Colón, seguidamente pasamos frente al cementerio municipal “San Sebastián”, realizando todo el recorrido sin desvíos a lo largo del carril principal, el tantas veces nombrado camino de la Ermita ó de Gibla. A lo largo de estos 3 Km de recorrido, el paisaje se torna revelador tanto por su potencial económico como antropológico: económico por los cultivos tradicionales de olivar, tierras de labor, instalaciones agrícolas como el “Hoyo Valdedios” y otras entre las que destacan y siguiendo el orden en que se nos aparecen, “El Ganchal”, “Patio de Lola”, el “Tamboril” (aquí cruzaremos sobre el arroyo del Toril) y la “Fuente de la Mujer” (ó Muger, según cartografía histórica); y antropológico por la existencia en “El Ganchal” de una calera utilizada por quien es, probablemente, el último calero de La Puebla de los Infantes y que, en el momento de redacción de esta ficha, aún no estaba activo.
El manantial aquí estudiado se presenta cautivo o confinado en el interior de una alcuba, el cual se halla cementado sobre una cúpula semiesférica que actúa como base. Originariamente el agua manaba a través de una piedra in situ. Para la afección de su caudal, se cubrió sobre una cúpula de hormigón y a la cúspide se le aplicó una apertura mediante un tubo de plomo que facilita la salida del agua manante, la cual vierte sus aguas al interior de la alcuba. El manantial es canalizado mediante un tubo de goma que se comunica con una pileta y que sirve para la decantación del agua; de ahí pasa directamente al pilar. El pilar recibe dos entradas de agua, una procedente del orificio de salida situado al este del pilar (lado izquierdo del frontal) y el otro a través del caño central. La llave de paso adosada a la pileta se utiliza para desagüar y limpiar la alcuba. El desagüe se produce a través de una tubería subterránea situada a unos 4 m hacia el exterior. El único objeto ajeno a esta construcción que se observa en el interior es una pelota de goma azul, desprovista de todo uso.
Este manantial se encuentra en un valle rodeado por regajos con y sin entidad (el arroyo de la Cruzada es el único que goza en su nombre), de manantiales y otros pozos aislados. El regajo que atraviesa la zona es uno de los afluentes del importante arroyo de la Dehesilla, el cual desemboca en el embalse de José Torán.
La fuente o pilar del camino de la Ermita se compone de dos instalaciones separadas por una distancia de unos 2,5 m las cuáles se hallan emplazadas en la parcela olivarera “El Cuezo”, situada en el margen izquierdo del camino en dirección NE:
– FUENTE O PILAR: De estructura rectangular y adaptado al desnivel del suelo (fondo en talud), presenta unas dimensiones de 5 m de longitud por 1,30 m de ancho aproximadamente, alcanzando su máxima profundidad (30-40 cm) en el extremo derecho. Consta de un pequeño frontispicio sin mayor interés ornamental que el trazado de una serie de líneas y curvas geométricas. Completa el centro la inscripción del año de su construcción,1954, en la actualidad oculto bajo un letrero adhesivo de “Agua no apta para consumo humano”. Los cantos laterales y frontales están fabricados con ladrillo taco y el recinto del agua se concentra en un espacio de 4,40 m. de longitud por 70 cm. de ancho. Tanto su interior como el exterior están encalados. Por otra parte, el pilar se compone de dos entradas de agua que son las anteriormente citadas: el caño central, de 13 cm de longitud, y un pequeño orificio situado a la izquierda. Conserva también un antiguo caño que actúa como desagüe. El fondo del pilar presenta una densa verdina, refugio para anfibios como la rana verde común (Pelophylax perezi).
– ALCUBA: Detrás del pilar se sitúa la alcuba, a un nivel superior, prácticamente aterrada y flanqueda por olivos. Se trata de un recinto de sección rectangular y bóveda de medio cañón revestida con ladrillos y suelo de hormigón encalado. A la alcuba se accede a través de una pequeña puerta de dimensiones espaciosas (86 x 65 cm) construida para una pared frontal semiaterrada. El interior tiene unos 6 m. de longitud y unos 3,5 m de ancho aproximadamente. Su fondo, en talud, presenta su máxima profundidad a unos 2,20 m siendo la máxima del nivel del agua de poco más de un metro. El interior incluye una pileta adosada de tipo rectangular.
Tanto la fuente como la alcuba y el confinamiento del manantial, fueron construidos por Francisco Villanueva Santana a mediados del siglo XX. Como sucede con la mayoría de las fuentes o pilares rurales, ésta recibe su nombre por su localización geográfica, tal como indica la presente, aunque habida cuenta que su atribución toponímica más precisa sería la fuente de “El Cuezo”. Así pues y referido esto, se infiere que tanto camino como fuente reciben su topónimo por estar junto al paso de un camino de peregrinación durante el primer domingo de junio, fecha en la que se celebra la romería en honor a la Patrona del pueblo, Ntra. Sra. Virgen de las Huertas. El culto tiene lugar en una pequeña ermita enclavada en la extensión territorial conocida como “La Fortuna” (en la Gollorita). Desde la fuente hasta la ermita va una distancia de unos 2 Km, habiendo dejado atrás los 3 Km que nos separan del pueblo. Téngase en cuenta que otro de los nombres que recibe este camino es el de Gibla, por ser carril de acceso al cortijo del mismo nombre y cuya zona litológica es de origen volcánico.
A finales de la década de los 70 del pasado siglo, tras la restauración de la talla de la Virgen en la capital hispalense, se celebra una Misa en un altar improvisado situado en el paraje conocido como El Campillo, al pie de la encina grande, como así relata J. Dominguez en “Crónica de un día Grande” (Revista Hermandad Sacramental y de Ntra. Sra. de las Huertas, 1978). Sin embargo, no es hasta 1979 cuando se celebra la primera romería del pueblo en su enclave actual, la finca de La Fortuna, en unos terrenos que fueron cedidos por el párroco local, D. Miguel Rastrojo Romero. En mayo de 1982, la celebración del acto festivo-religioso se lleva a cabo aún cuando la Ermita no está completamente terminada: “Se les dá un descanso a los mulos que la portaban y se coloca el Simpecado sobre la pared de dentro de la casi construida Ermita”. Finalmente la Ermita queda inaugurada en 1985. Sobre la presente tradición, la “Guía de romerías por la provincia de Sevilla” la refiere de esta manera: “La Virgen de las Huertas no va a peregrinación en su ermita, dado que sólo sale de su Iglesia para la Festividad del 15 de Agosto ó bien en celebraciones extraordinarias, como la que tuvo lugar en 2002 con motivo de su coronación. Así el primer domingo de junio parte el Simpecado tirado por bueyes o mulos a las 9 de la mañana, tras celebrarse una misa. Le siguen los caballistas, carrozas y romeros a pie que parten hacia la ermita, aunque antes paran en el cementerio para rezar un Padrenuestro en memoria de los difuntos. Los peregrinos llegan al mediodia para inmediatamente celebrar una Misa de Romeros, cantada por el coro parroquial. Cuando ésta termina, se inicia la comida de hermandad. Ya a las siete se reza el Rosario. Se trata de un momento muy emotivo porque en el camino que rodea a la ermita se han señalado con azulejos los misterios, acto de recogimiento tras el cual se inicia el camino de vuelta” (Asunción Fdez. de Castillejo y Elisa Navas, p. 170, 2010).
Con el paso del tiempo, este pilar situado a las afueras del pueblo se ha convertido en lugar de parada referencial el día de romería, pues no sólo alivia la sed de los animales sino que, como ya sucede en otros lugares, quienes emprenden la peregrinación por vez primera, llegan a esta fuente para con sus aguas ser “bautizados”. Una práctica que con el tiempo se ha convertido en tradición.
Recientemente (noviembre 2018) la información de esta ficha ha sido ampliada por A. Márquez Pascual, con la finalidad de otorgar a esta fuente su merecida puesta en valor.
Esta ficha tiene sólo carácter informativo y preliminar.
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Fuente del CAMINO DE LA ERMITA
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