A poco más de 3 km por la carretera Arbuniel-Huelma, encontramos un amplio camino a la izquierda, veremos un cortijo semiderruido, y justo por debajo y tras un kilómetro caminando entre olivos y al lado del cauce del arroyo del Muerto, llegaremos a esta fuente.
Se encuentra seca desde hace varios años, y era utilizada tanto para uso doméstico del cercano cortijo -ya derruido- del mismo nombre, para los animales e incluso para uso agrícola. Muestra de ello es el aljibe que unos metros más abajo aún perdura y en el que las gentes del lugar recuerdan como los habitantes del cortijo extraían el agua mediante una noria tirada por burros.
Además el aljibe-pozo aun recoge agua de este rezume, y quizás en parte del agua del arroyo del Muerto que está justo al lado. De hecho, a pesar de estar la fuente seca, el aljibe-pozo tiene una buena cantidad de agua.