Se localiza a unos 700 m del cortijo del Aguadero, en el extremo de la vaguada que se hacia el suroeste. Si desde el cortijo se toma la pista que abrieron tras el incendio de 2005, y que se dirige hacia unos collados que vuelcan al Arroyo de los Quemadillos, tras unos 700 m y justo donde da una primera zeta en su ascenso hacia el collado, a la derecha en el barranco y oculto entre una densa maleza de zarzas, se encuentra el manantial.