Se trata de uno de los manantiales más afamados de Lanjarón. Se localiza en el recinto de los jardines del balneario de lanjarón, por debajo de la carretera de acceso al pueblo en dirección a la Alpujarra y a la entrada de éste. La mina que da lugar al agua fue excavada a principios del siglo XVIII. Desde entonces las aguas gozan de gran predicamento para el tratamiento de ciertos trastornos y enfermedades. Son aguas ligeramente termales y muy salinas, con bastante hierro y gases asociados. De uso hidropínico. Su ingesta estimula la secreción clorhídrica, la motilidad gástrica e intestinal, es colerética, colagoga y tiene efectos laxantes y purgantes.