Situada en la cara suroriental del Monte de San Antón, casi a las puertas de la capital, el acceso puede hacerse por la urbanización de los Pinares de San Antón, que abandonaremos por la vía pecuaria Vereda de Cárdenas. A la altura de las ruinas del lagar La Manga bajaremos campo a través hacia la Casilla de Pirle, también en ruinas, donde tomaremos la senda que nos lleva a la mina.
Los escasos caudales captados son conducidos en la actualidad monte abajo con un destino que, por el momento, desconocemos. En la antigüedad, esos mismos caudales abastecían una gran alberca ubicada en los alrededores pero, hoy día, está en la más completa ruina.