El pozo posee en la base del brocal una goma/aliviadero que en su desagüe forma un pequeño regato de unos 200 m. Que sirve de reservorio a reptiles y anfibios de la laguna cuando se seca, a parte, de abrevadero de fauna salvaje.
En las inmediaciones de la laguna del Prado existen multitud de pozos, sin embargo, solamente tres de estos pozos son manantes y permanentes, de un caudal prácticamente constante, únicamente aumentado con las lluvias. Se tratarían de los pozos artesianos del Bajo la Cuartelá y el de Manuel Martín.
El resto de pozos de la zona no son manantes y algunos llegan a secarse en los estíos.