El arroyo de los Tornillos de Gualay, durante su recorrido atraviesa varias cerradas, la más estrecha y espectacular es la Cerrada del Pintor. En los meses secos el agua del arroyo se filtra antes de entrar en esta cerrada y reaparece en la Fuente del Borbotón. Pero hay algunos puntos con agua dentro de la cerrada, algunas pozas estancadas donde no corre el agua, y también en este punto, en el tramo más escarpado de la Cerrada del Pintor, el agua surge entre las rocas y fluye varias decenas de metros antes de volver a filtrarse, llenando varias marmitas pequeñas pero profundas.