Las Salinas de Hinojares o de Chíllar responde a la existencia de una surgencia difusa en el Barranco de Chíllar. Actualmente se encuentran inactivas, ya que el último año de producción fue 2007. Las instalaciones parecen tener aproximadamente un siglo de existencia, pero el Diccionario de Madoz ya cita a principios del siglo XIX una explotación de sal de manantial en el Barranco de Chíllar, cuyos primeros antecedentes se remontaban a los árabes y los romanos. Destaba su interés por tratarse de una fuente estable de sal en una zona no costanera. El proceso de explotación de los últimos años ha sido similar al histórico, mediante balsas de concentración, donde se favorece la precipitación del mineral por evaporación del agua.