Es ésta una fuente que, si no conocemos exactamente dónde se halla, pasa completamente desapercibida a pesar de ubicarse a apenas dos o tres metros del camino; para visitarla partiremos de Cártama en dirección a Alhaurín el Grande y, al cabo de un par de kilómetros, llegaremos a un paraje denominado El Cerrajón, fácil de reconocer porque la carretera discurre por el estrecho espacio existente entre la Sierra de los Espartales y un cerro al que también se denomina Cerrajón. En este punto arranca una pista a la izquierda de la que sólo vamos a recorrer unos 200 m. No hay ninguna referencia para localizar la fuente ya que carece de cualquier tipo de instalación asociada, la buscaremos en un grupo de plantas en el que destacan un gran lentisco y varios palmitos, entre cuyas raíces brota el agua; además, el hecho de que sea efímera y sólo funcione tras un período prolongado de lluvias abundantes, dificulta aún más su localización. Una vez encontrada, comprobaremos que el agua brota de varias grietas del suelo y que, para su mejor aprovechamiento, han construído con cemento un murito de apenas 10 cm. de altura que permite la formación de una pequeña charca. El agua se pierde monte abajo. Cuando se tomaron estas notas la fuente ya se había secado aunque estuvo funcionando hasta la semana anterior.