El acceso lo iniciaremos en la zona de Las Virreinas, al norte de la capital; en una rotonda bajo la autovía de circunvalación al pie de la presa del Limonero tomaremos una pista asfaltada que abandonaremos 100 m. más arriba, para seguir por el carril terrizo que pasa junto a la sociedad protectora de animales. Tras recorrer 1,8 km. llegamos a una bifurcación en la que nos desviamos a la derecha y continuamos hasta una cancela que impide el paso a vehículos. Por una estrecha senda subimos a otro carril pero en vez de seguir por él vamos a caminar campo a través, paralelos a una alambrada. Así llegaremos a una cañada en la que veremos un moderno aljibe de hormigón; adosado a uno de los lados hay una arqueta de la que parte una tubería que conduce el agua a una alberca cercana.
Si remontamos la cañada unos 30 m. llegaremos a la mina, que consiste en una corta galería que finaliza en una pared por la que se desliza una débil cantidad de agua. La boca de la galería está construida con ladrillos de barro cocido.
Si seguimos subiendo por la cañada encontraremos una tercera infraestructura que no sabemos si está relacionada con la mina. Nos referimos a un pozo cuya boca está rodeada por un alto brocal cerrado por algunos barrotes de hierro, de forma que es difícil la caída de objetos en su interior. Si nos asomamos podremos comprobar que está excavado en la roca, carece de cualquier revestimiento y, a pesar de su gran profundidad, puede verse agua en el fondo.