La aproximación se inicia en Nerja, de donde saldremos por la N-340 en dirección a Granada; más adelante la abandonaremos para seguir por la pista asfaltada que lleva a los Cortijo del Nacimiento, en la cabecera del río de la Miel. Un poco antes del final, bajo un tendido de alta tensión, comienza el sendero que nos llevará a las ruinas del Cortijo del Cornocalejo. El manantial se encuentra a unos 200 m de distancia por encima del cortijo en la subida al pico de la Cabeza del Caballo. El acceso es duro dada la dificultad de la subida donde encontramos tramos con abundante matorral que nos entorpece el camino.
El agua brota bajo unas rocas y es conducida a un gran pilón-abrevadero de 5 m de longitud que, por un aliviadero, vierte a una pileta semicircular. Los sobrantes derraman en la cañada aledaña pues, en la actualidad, el manantial está abandonado y sus caudales carecen de aprovechamiento.
Cuando el cortijo estaba habitado, una parte del agua era dirigida a una alberca desde la que se regaban varias parcelas dispuestas en terrazas. Otra porción de esos caudales se conducían al pilar del cortijo, para uso de sus moradores.