El Cortijo Burgos se encuentra actualmente en ruinas, pero a pesar de ello se pueden diferenciar cuales eran las viviendas de los propietarios y las de los empleados. Para el abastecimiento de dicha cortijada y de sus cultivos fue necesario conducir el agua captada de esta mina, ubicada en un cerro próximo, a través de una acueducto que salvaba las diferencias topografícas entre ambos.