El cortijo de Arrancapechos se encuentra en la Sierra de Segura, más concretamente en el valle del Río Madera, en el paraje conocido como Arrancapechos que le da nombre al cortijo y a un antiguo molino harinero, ahora en remodelaciones, donde hay una poza en el Río Madera muy frecuentada en verano por los bañistas de la zona y visitantes.
Para acceder al cortijo se necesita autorización al tratarse de una finca privada.
La fuente está construida en piedra y revestimiento de mampostería, consta de un pilón rectangular y dos losas de lavado.
El caño y el rebosadero inferior se han cambiado para poder acoplar una manguera de riego para cuando se necesita.