La aproximación se realiza desde Ronda, por el carril que atraviesa los Llanos de Aguaya, cruza la Sierra de la Hidalga por el sur y se dirige al Cortijo de los Quejigales, donde comienzan varias rutas de montaña que ascienden a la Sierra de las Nieves; sin embargo, tendremos en cuenta que estas pistas pueden estar cerradas al paso de vehículos. Tras superar la Sierra de la Hidalga, llegaremos al Cortijo del Espinarejo, actualmente en ruinas.
Poco antes del cortijo se encuentra el pozo, surgente, protegido por una gran caseta cilíndrica, techada y dotada de una puerta metálica; junto a ésta hay un gran abrevadero tallado en un único bloque de caliza y una pileta pequeña, pero no son utilizados. En la parte trasera hay un sector vallado al que no se puede a acceder, cubierto con grandes losas de hormigón y planchas metálicas; probablemente oculte el nacimiento del que se nutre el pozo.
Como éste es manante, para evitar el encharcamiento del entorno se ha habilitado un aliviadero e instalado una tubería por la que el caudal excedente es derivado a una zanja ubicada bastante más abajo.
Antaño, el agua se trasladaba a un gran abrevadero de mampuestos y ladrillos, junto al cortijo, pero ha sido sustituido por uno metálico.