Los restos del cortijo viejo de las Chozas de Toledo se localizan a unos 8 km al suroeste de Priego de Córdoba, apenas a 150 m de la coronación de Puerto Mahína, collado emblemático que se encuentra entre las moles montañosas de la Tiñosa y la Sierra de Alhucema. En sus proximidades se observan varios rezumes de aguas procedentes del puerto y de la cara noroeste de la Tiñosa (concretamente del Morrión). Se pasa junto a ellos siguiendo la ruta oficial de ascenso a la Tiñosa desde la vertiente noreste de puerto Mahína. Aunque el agua solo fluye en la época de lluvias, la posición de los rezumes viene delatada por los abundantes juncales que existen en el lecho del efímero arroyo, junto a un gran álamo negro que todavía resiste.
Las rocas que parecen aportar el principal caudal de los rezumes parecen ser unas calizas del Jurásico superior que afloran en la zona en el núcleo de un gran pliegue sinclinal y que se superponen a radiolaritas, mucho menos permeables que aquellas.