Para llegar a ella saldremos de El Burgo por el carril de la margen derecha del río. Al cabo de 7’5 km veremos una baliza del GR-243, continuamos a pie en dirección a Ronda, cruzamos el río y, en menos de media hora, llegaremos a las ruinas del Cortijo de Troncha. Al lado, entre zarzas, lentiscos y olivos asilvestrados se esconde el manantial, muy deteriorado; el agua se recoge en lo que queda de una alberca y después se acumula en una charca donde crecen plantas acuáticas y sobreviven ranas. En los alrededores es posible ver orquídeas y peonías.