Llegados al casco urbano de Charches, sale un sendero desde la zona de las Eras de charches hacia el cortijo del Ciervo, el cual tiene una logitud de unos 1680 metros, con un desnivel superior al 12%.
Presenta una inscripción de 1956, aunque su existencia es muy anterior.
Desde la fuente se observa el macizo de Sierra Nevada. Dentro de la fuente se conservan las piedras para lavar, y por debajo de la fuente se encuentra la balsa que recoge el agua y que utiliza un vecino del lugar para regar unas hortalizas justo debajo de la balsa