Se trata de un pozo artesiano tapado con piedras, del cual brotan aguas termales. El agua, de color marrón óxido, brota a una temperatura de unos 50 ºC, por lo que se aprecia el vapor de agua en la superficie. Emite un olor a huevo podrido, debido a su contenido en azufre, por lo que se trata de aguas sulfurosas.
El agua circula por un tramo de unos cien metros, donde desaparece. En invierno, este recorrido se amplía. En los primeros metros de recorrido del agua no hay vegetación asociada debido a la alta temperatura del agua, pero en su enfriamiento en el recorrido se ve cercada de juncos.