El acceso al lagar lo iniciaremos en Málaga, de donde saldremos por la carretera de los Montes, nombre popular de la A-7000. Tras coronar el Puerto del león llegamos a la Venta Galwey, situada en el cruce con la carretera que se dirige a Olías; continuando por esta última, a los 2,6 km. un letrero nos advierte de un carril que nos llevará al Lagar de Martínez. Desde éste queda aún un corto tramo hasta una bifurcación en la que se levanta el Cortijo de Pisoduro, nuestro destino. La mina se encuentra dentro de la propiedad, que está completamente vallada por lo que hay que pedir permiso para pasar.
La mina se localiza muy cerca de la cañada que bordea la finca por el norte, al extremo de un bancal cultivado con cítricos. La entrada se ubica al final de un estrecho pasillo abierto en una espesa masa de vegetación y dispone de una puerta para evitar la entrada, sobre todo, de animales. La galería que hay al otro lado es de reducidas dimensiones, quizás no llegue al metro de altura y otro tanto de anchura; como tampoco es muy larga, ni siquiera llega a los 5 m. de recorrido, la luz que se filtra entre las ramas permite ver el fondo del minado.
La galería, excavada en la roca, en algunos sitios ha sido revestida con mampuestos.
Una estrecha tubería transporta una parte del caudal a la zona de cultivo pero otra se escapa por un desagüe existente bajo la puerta de entrada, bajando en dirección a la cañada, donde se pierde.