Surgencia próxima al cauce del río Dúrcal, haciendo su vegetación de ribera difícil localizarla. Son aguas ligeramente termales, que rápidamente se incorporan al río. Para llegar a esta surgencia se parte del acceso al manantial de Vacamía y se sigue el sendero que baja hacia el río, una vez salvado el desnivel (requiere del uso de las manos y de raíces como asideros) y justo antes de poder disfrutar de la impresionante toba calcárea justo a la derecha está la surgencia entre cañas, álamos blancos y cola de caballo (visitado en marzo).
Se recomienda a los visitantes que caminen al pie de la toba y junto al río, para disfrutar de las formaciones carbonatadas, incluidos abrigos, cuevas y una cascada.
Desconocemos el nombre de este manantial y provisionalmente le hemos asignado este.