El acceso se inicia en Yunquera, la población más cercana al manantial, por la carretera A-366 en dirección a Alozaina; al cabo de 3 km., poco antes de Jorox, se toma un carril terrizo que baja hasta el río del Plano, cuyo nacimiento se encuentra en el manantial homónimo, a las afueras de Yunquera. En el carril, tras recorrer un poco más de 1000 m., se separa a la izquierda otra pista que acaba al pie de la plataforma travertínica de Jorox, justo en el contacto entre calizas y peridotitas; en la explanada allí existente se deja el coche y continuamos a pie por un camino ascendente que se introduce en una propiedad privada.
El camino nos deja en la base de altas paredes de caliza en las que se aprecian numerosas cuevas, algunas de las cuales han sido cerradas con tabiques y reconvertidas en almacenes. El manantial que nos ocupa brota en lo más profundo de una de estas oquedades y, mediante una tubería, su caudal es conducido a un registro que dispone de dos desagües; uno de ellos vierte a una acequia que discurre por los bancales circundantes mientras que el otro derrama en la alberca anexa que dispone, en el fondo del vaso, de una llave de paso que alimenta a otra serie de acequias.
Desde el elevado emplazamiento de la alberca, además de poder contemplar bellos paisajes en los que destaca la Torrecilla (1.919 m.) -cumbre más alta de la Sierra de las Nieves- se domina el profundo valle excavado por el arroyo de Jorox, con ambas laderas escalonadas por bancales en los que se cultivan huertos y árboles frutales.