Los niveles calizos presentes en la zona, (paquetes de calizas de hasta 40 m de potencia, intercalados entre secuencias magosas, posiblemente jurásicas), dan origen a manantiales de mayor o menor importancia en función del rango y cotinuidad del caudal de los mismos. En este caso existe un nivel de calizas blancas y grises de cierta importancia siendo uno de los principales drenajes este manantial. Sin duda las copiosas lluvias del año hidrológico 09/10 han debido reanimarlo, esplendor tal vez perdido hace décadas, tras el declive social de estas tierras tras la llegada de la maquinaría, bajada del precio del cereal, y la consiguiente emigración de los cosechadores manuales del lugar. A penas nadie pasa por el lugar habitualmente (silencio absoluto). Se accede desde Torre Cardela a Pedro Martínez, por la GR-5101, al poco se toma camino asfaltado hacia el Cortijo de Doña Marina, y a unos 450 m al Norte por camino de tierra se llega al pilar. La situación actual contrasta con el enorme interés que tuvo en la época de explotación agrícola del Cortijo de Doña Marina, que es en realidad un pequeño poblado.