Fuente situada en el margen izquierdo del Camino de la Viña, a 250 m de su comienzo en el Camino de Navasequilla. Consta de una instalación muy simple a base de bloques de hormigón prefabricados de los que sale un grueso tubo de plástico que hace de caño. Está decorado con cuatro azulejos que evocan a una figura femenina que proceden, según nuestros informadores, «de los que le sobraron al albañil que la hizo».
De la arqueta que hay al pie del caño salen tres tubos de plástico que llevan el agua a los cortijos de la Viña, tres viviendas diseminadas que hay en este valle. Con ella se llenan albercas que se utilizan para regar varios huertos junto a las casas
A pesar de su humilde aspecto, este manantial tiene un caudal generoso que suele aguantar bien las épocas de sequía y proviene de la infiltración del agua de lluvia en el cerro Majano, una gran loma cubierta de olivares drenada por numerosas fuentes en todas sus vertientes.