Se trata de un pozo de difícil acceso, muy escondida ya que para encontrarla es preciso atravesar arroyos y monte. Se encuentra en la llamada cuesta de El Madroñal junto al cortijo del mismo nombre, y junto a la carretera de La Puebla a La Encarnación, en el km .11.
El pozo tiene un caño y un pilar abrevadero, no se seca nunca aunque si baja su caudal según la época, invierno o verano.
En la actualidad se utiliza para el riego de huertos y para el consumo del cortijo.