Pequeño manantial que alimenta a un tornajo situado unos metros por debajo, muy bien conservado y mantenido.
La fuente es una de los pocos puntos de agua en la ladera derecha del barranco de la Canal, por lo que está cuidada por los pastores, aunque el tubo que conduce agua al tornajo está roído por las ardillas y se ve que ha sido sustituido en numerosas ocasiones dejando los trozos en el mismo sitio.