se encuentra junto a la carretera Lora del Río-La Campana. En las primeras terrazas que se asoman a la vega antes de alcanzar la dehesa de «Zahariche». Dentro de la finca de labor «Felipe».
El pozo manantial se sitúa a media ladera en el contacto entre los materiales aluviales de terraza y las margas impermeables coincidiendo con un punto de descarga de rezumes, localmente denominados «mamaderos».
La obra de fábrica es moderna y muy modesta: un simple pozo de dos metros de diámetro de ladrillos de gafas. El afloramiento de agua, incluso en verano, posibilita la existencia de un pequeño rodal de eneas (Tipha). El agua abastece al cortijo.
Aunque moderno, a su pie aparecen restos de sillares antiguos y en el cerro inmediato (de donde le viene el agua) restos romanos, lo que indica su aprovechamiento desde antiguo.