CATÁLOGO
Manantiales y Fuentes de Andalucía
Coordenadas UTM (ETRS89)
En Corcoya, pequeña pedanía de Badolatosa (Sevilla), situada unos 6 km de ésta, se encuentra la ermita de la Fuensanta, rodeada de un paraje de gran belleza. A los pies de esta construcción se encuentra la fuente que le da nombre, también conocida como Fuente de la Ermita, y que consiste en un pequeño manantial que drena el agua almacenada en un pequeño bloque de calizas permeables que flotan sobre las arcillas y margas triásicas de carácter impermeable. Surge en la zona de intersección de la superficie freática y el terreno.
No existen datos de caudal de este manantial, su caudal, en todo caso no supera los 0,2 l/s. Tampoco existen datos de calidad del agua drenada por el mismo.
Muy cerca del manantial podemos encontrar el túnel en yesos del arroyo Pontón, verdadera joya geológica como se puede apreciar en la fotografía.
En el entorno del manantial, además del olivo se pueden encontrar otro tipo de especies como las choperas, los pinos, el álamo blanco y negro junto a aneas, carrizos, juncos o eucaliptos, estos últimos tan propios de la ribera del río Genil. Además, se puede encontrar en la zona de monte bajo, un gran número de pequeños arbustos y especies de vegetación mediterránea, entre las que destaca el lentisco y el romero (Valero et al., 2002).
Entre la rica avifauna que sobrevuela sus aguas y puebla las riveras del Genil, se encuentra la garza, la garceta, la gaviota reidora, la garcilla bueyera, el aguilucho lagunero, el zorzal, la abubilla o el mirlo. Entre sus aves acuáticas destacan el ánade real, el silbón, el pato cuchara, el pato colorado, los zampullines, el calamón y el pato malvasía. Y entre sus peces, los numerosos barbos y algunas carpas (Valero et al., 2002).
M. Rodríguez añade en medidas realizadas el 12/05/2019 que la Conductividad eléctrica del agua era de 3,7 mS/cm, la Temperatura de 19ºC, tomadas conn conductivímetro wtw cond3110.
Corcoya, cuenta con unos 500 habitantes. Probablemente “Corcoya” derive de “coscoja”, nombre que se daba al fruto de las coscojeñas o carrascos, que en tiempos antiguos definían el paisaje de Corcoya. A 1 km escaso de Corcoya, en las estribaciones de la Sierra de la Cabrera, se encuentra la ermita de la Fuensanta, rodeada de un paraje de gran belleza. En este lugar, existía en tiempos del bandolero, un santero que cuidaba de la ermita y de sus devotos, al que José María El Tempranillo visitaba con cierta asiduidad, debido al profundo y marcado carácter religioso que, según la tradición popular, definía su personalidad. Se conservan hoy las cuevas que El Tempranillo utilizaba para esconderse los días que venía a visitar a la Virgen de la Fuensanta y al santero. Estas cuevas están situadas junto a la casa del santero, no muy profundas pero acogedoras, y situadas en un lugar inhóspito como este del entorno de la Ermita de la Fuensanta, dentro del Paraje Natural de Malpasillo. Era un lugar ideal para refugiarse en los momentos en los que acechaba el peligro. Fue en 1832 cuando el rey Fernando VII le dio el indulto a José María El Tempranillo, hecho que también tuvo lugar en la Ermita de la Fuensanta” (Valero et al., 2002).
“Esta ermita está dedicada a la Virgen de la Fuensanta (…) En un primer momento, fue una pequeña gruta cercana a la actual ermita, el lugar donde se encontraba la imagen de la Virgen. La ermita actual fue construida a mediados del siglo XVII (…) Se cuenta que en 1384, un vecino de Badolatosa, buscando un médico que fuera capaz de curarlo, pasó por estos andurriales y se le apareció la Virgen, que le dijo que sanaría de sus males bebiendo del agua del arroyo y bañándose en él. Lo hizo y sanó. Ya no siguió adelante sino que regresó a su pueblo y comentó entre los vecinos lo ocurrido. A partir de entonces se inició la peregrinación al lugar, pero la Señora no volvió a aparecer. Un pastor de Alameda, Francisco Gómez, venía observando cierto resplandor en un lentisco sin darle importancia. Cuando el día 8 de septiembre del mismo año notó que el resplandor aumentaba su intensidad, se acercó, encontrando entre las ramas del lentisco la actual talla de la Virgen. El cura de su pueblo se llevó la imagen a su iglesia. Cuentan que la Virgen desapareció del templo y se volvió al lentisco. Se la llevaron después a Badolatosa con el mismo resultado. Entonces se pensó que sería su voluntad quedarse allí, y le levantaron una ermita. Desde entonces, los fieles de Badolatosa continuaron su peregrinar para implorar su protección o agradecer favores recibidos” (Valero et al., 2002).
BIBLIOGRAFÍA:
López-Geta, J.A. y Martos –Rosillo, S. 2011. Itinerarios del agua en la provincia de Sevilla. Fascículo 1. Sierra de Estepa-Valle del Genil.
—————————————————-
Valero, J.A., Fernández, E., Fernández, A., Plazaola, A., Orozco, J.C., Cuevas, A., Fernández, T., Espinosa, A., Mayorga, J., Jaenal, J.M., Ayora, A. y Gálvez, L. (2002). “Por las Rutas de El Tempranillo. Along the Routes of El Tempranillo”. AIRON Ediciones. Fundación para el Desarrollo de los Pueblos de la Ruta del Tempranillo.
Esta ficha tiene sólo carácter informativo y preliminar.
Se recuerda que los datos de partida han sido suministrados por personas físicas y están referidos a fechas concretas.
En cualquier caso, la información colgada en esta página web estará en permanente depuración, a través de las adiciones y modificaciones recibidas, y de las verificaciones y homogeneizaciones de criterio oportunas.
Manantial de la FUENSANTA
No se ha podido enviar el comentario. Inténtalo de nuevo.