La fuente se localiza al sur del casco urbano de Salares, a no más de medio kilómetro de distancia, en el lecho del río que viene de Sedella, aguas abajo de la confluencia de éste con el río de Salares, también llamado Arroyo Perales en su curso alto. La aproximación es muy fácil: se sale de Salares por la carretera que se dirige a la vecina población de Árchez y se abandona una vez llegados al Punto Limpio, donde hay que tomar un carril descendente que finaliza poco después en una explanada; un sendero nos llevará, al cabo de pocas decenas de metros, al manantial.
Se encuentra éste en el lecho del río, separado de la corriente principal por un espolón rocoso que origina un amplio remanso de escasa profundidad; aquí es donde se produce el nacimiento. Por lo que se puede ver, el agua surge en dos sitios; uno de ellos es entre las rocas del fondo, en el que se aprecia claramente cómo la arena es levantada, borboteando, impulsada por la fuerza del agua surgente. El segundo punto de emisión se sitúa en una grieta de la orilla en la que, al estar por encima del nivel del agua, se ha habilitado una pequeña pileta con su caño, lo que facilita mucho el poder beberla, aunque tiene el inconveniente de que, algunos veranos, puede llegar a secarse.
El lugar ha sido techado para proteger la fuente de la caída de piedras, suceso nada infrecuente ya que la margen del río es, en este sector, muy vertical.
El uso principal del caudal surgente es el riego de los huertos que se emplazan en esta margen izquierda, para lo que se ha construído una acequia que se encarga de distribuir el agua.