La fuente está ubicada en la calle de Almáchar a la que da su propio nombre, haciendo esquina con Pradillo. Pasa por ser una de las más antiguas del núcleo urbano, creencia confirmada por la referencia que hace, a mediados del siglo XIX, Pascual Madoz en su Diccionario Geográfico-Estadístico, donde la cita como una de las tres que abastecían al vecindario, especificando que en invierno los caudales eran suficientes, lo que no ocurría durante los meses del estío.
Las otras dos fuentes son las Nueva y Nariza.