Subiendo por la Carretera de las Casillas, a un kilómetro aproximadamente antes de llegar al cortijo Grande, parte un carril a la izquierda, y que va en dirección de la, ya desaparecida, Casería Solís. Descendemos hasta el arroyo Ahillos para cruzarlo, y al final del carril, a las faldas de la Sierra Caracolera, encontraremos el mencionado manantial junto al cortijo Chircales, dedicado hoy día al turismo rural y en el que existió una ermita.
Este manantial que recibe sus aguas de la Sierra Caracolera, en la actualidad, además de abastecer al mencionado cortijo, se utiliza para el riego del olivar.