Es también conocida por los vecinos como Fuente del Tajillo. A pesar de encontrarse en un lugar bastante transitado, lo normal es que la fuentecilla pase completamente desapercibida. El núcleo de población más cercano es una barriada de Álora, la del Chorro, que se ha desarrollado alrededor del apeadero de ferrocarril del mismo nombre, en un espectacular paraje muy frecuentado por excursionistas y, sobre todo, por montañeros y escaladores. Así pues, tomando como punto de partida el apeadero, nos dirigimos hacia Álora y, una vez cruzada la Presa de la Encantada, vamos a recorrer menos de un kilómetro prestando atención a la derecha ya que la fuente se reduce a un caño metálico embutido en la roca; el agua aparece por exudación de la misma y forma una corriente gracias a que es canalizada por la grietas presentes en la pared.
Desde hace algún tiempo, el caño está acompañado por la imagen de una Virgen y unas flores; un vecino de la cercana barriada de Caracuel-Bermejo contó a los autores de esta ficha que el lugar siempre había estado seco pero en cierta ocasión, durante una prolongada sequía, alguien rascó sobre la roca y surgió el agua, hecho que fue considerado un milagro. De ahí viene el nombre a la fuente.