Se encuentra situada frente al humedal del Salar de los Canos, en plena playa. El aislamiento de la charca y las peculiares cualidades de las aguas y las variables ambientales y climáticas reinantes, han favorecido con el tiempo procesos de diferenciación adaptativa, con la aparición frecuente de especies endémicas o raras, a fauna asociada a aguas dulces o hipersalinas y flora como el cañizal.
Este humedal ha ido reduciéndose con el paso del tiempo por las obras de urbanización de la playa. Se caracteriza por presentar una lámina de agua que se agota con frecuencia debido su aislamiento provocado. Se encuentra rodeada de una barrera de arena que la separa del mar, teniendo una alta concentración de sales. Esto último es variable por filtraciones y antaño, en época de temporales y abundante lluvias, esta franja arenosa se rompía poniendo en contacto ambos medios, lacustre y marino, liberándose una gran cantidad de sedimentos acumulados en la cubeta de la laguna, y que actualmente está cegando el vaso. En aquel tiempo existía un sistema dunar. Este humedal se unía al Salar de Los Canos, conformado un gran espacio lagunar de más de 50 ha. El desarrollo urbanístico de la franja costera ha reducido su superficie a menos de un cuarto de hectárea.