Está situado en la vertiente septentrional de Sierra Prieta; este manantial brtoa directamente del suelo e, inmediatamente, sus aguas caen en un albercón en mal estado de conservación, desde el cual son conducidas, mediante mangueras, hasta el cortijo de la Atalaya, distante algo más de 1 km.
Es posible que, antaño, el manantial surtiese al más cercano cortijo de la Ventilla, entre cuyas ruinas aún puede verse el muro de una alberca y varios atanores por los que circulaba el agua.