El camino desde Itrabo es fácil, se encuentra señalizado y prácticamente asfaltado con hormigón, paradojamente las viejas sendas que existían no se han reparado y se han perdido en la maleza, favorenciendo el coche.
Una vez en el nacimiento del río Itrabo llegamos al cortijo Contreras hoy en ruinas, y subiendo hasta la Guindalera encontramos el camino que nos lleva hasta la fuente.
Existe un pilar que se seca todos los veranos aunque la abundante vegetación indica la presencia de humedad.