Fuente rural a la que se accede por sendas montañeras, que está situada en el camino de subida del Peñón de Ronda al cerro Enamorados; está casi escondida en un paraje es de gran belleza, desde su emplazamiento se disfruta de grandes paisajes. Las cuevas existentes en los tajos de atrás sirven de refugio en caso de inclemencias meteorológicas. La fuente, rústica pero con mucho encanto, está formada por cinco pilas alineadas, talladas en caliza; el agua, que brota de un atanor embutido en un bloque de roca, cae sobre la pila central, desde la que se distribuye por las restantes. La existencia de huellas en los alrededores permite pensar que cabras y jabalíes acuden a la fuente a beber.