Se trata de un rezume que brota en las cercanías de la casilla de la Huerta del Camino de Los Molinos. El propietario se dio cuenta que esa zona estaba siempre húmeda, hizo un pequeño socavón y el agua empezó a rezumar manteniéndose siempre todo el año, aunque en verano baje de intensidad. El rezume produce un pequeño encharcamiento que termina por discurrir huerta abajo llegando hasta la parte inferior de la huerta donde se une a las aguas rebosadas de la alberca con las aguas de la fuente de la huerta (ver ficha).
La huerta es privada y no se puede visitar sin que estén los propietarios. Con todo, puede verse desde el exterior, tan solo hay que coger la carretera de Cazalla desde Guadalcanal y tomar el camino de la cuesta que nos sale a la derecha justo antes de llegar a la bajada del Puente Sevilla (puente antiguo que cruzaba el Arroyo de Los Molinos en el camino antiguo de Cazalla).