Se encuentra en los límites del casco urbano de Cártama, en la parte alta de la urbanización Huerta Segunda, exactamente en la confluencia de las calles Draco y Andrómeda. El aspecto que hogaño ofrece al visitante no se parece en nada a lo que uno pudiera pensar que es una mina de agua: nos encontraremos con una construcción realizada con mampuestos, de planta cuadrada, 1 metro de lado y dos de altura, en la que no existe ningún tipo de hueco; en la parte superior hubo, en sus orígenes, una abertura por la que se podía acceder al interior pero hoy día está cegada con cemento. Sin embargo, vecinos de la urbanización afirman que la construcción alberga un pozo de unos 8 ó 10 m. de profundidad por el que discurre una corriente de agua. A mediados del pasado siglo XX, este caudal fue canalizado hasta la población y alimentó la fuente y lavadero de Caños Gordos, aunque lo hizo por poco tiempo ya que, no mucho tiempo después, la fuente se enganchó a la red municipal y el lavadero se desmanteló. Posteriormente, cuando comenzó la urbanización de Huerta Segunda, la corriente fue dirigida a un arroyo cercano, por el que sigue fluyendo en la actualidad. Debido a la falta de civismo de gente que no dudaba en arrojar basuras y todo tipo de objetos a la mina, el Ayuntamiento decidió tapar la entrada y dejarla tal como se ve en el presente.