Este manantial, según algunos autores, es uno de los cinco que nacen en el travertino de Alpandeire y riegan las parcelas ubicadas en el valle del Arroyo de los Huertos. Recibe este nombre por un antiguo propietario, aunque el actual es conocido como Fifo; como vemos, está situado en una propiedad privada pero el dueño no pone impedimentos a quien quiera visitarlo. Las aguas se recogen en un enorme albercón de más de 15 metros de longitud y 6 de ancho, y se utilizan para el riego de la parcela aledaña, donde crecen toda clase de hortalizas y árboles frutales. El excedente, además de regar otras parcelas, termina incrementando el caudal del Arooyo de los Huertos, tributario del río Genal.