Excavada en la piedra caliza el agua aparece a unos 0,5 m, habiendo sufrido alteraciones por reparaciones modernas. Su nombre deriva del árabe pero se remonta a tiempos de los romanos como demuestran los numerosos restos que se pueden encontrar en las inmediaciones.
El agua es conducida al pilar situado en el cortijo de “Los Naranjos”. En la actualidad tiene escaso uso, pero anteriormente servía para abrevar el ganado y muchas familias que se encontraban dispersas en pequeños ranchos de la zona se abastecían de esta fuente para consumo. Da nombre a una vía pecuaria que discurre próxima: Vereda de Ipora, desde la cual se accede. El acceso no presenta dificultad alguna.