Situada a la orilla de la carretera que desde El Chorro se dirige a Valle de Abdalajís, esta fuente nombrada en un inventario de los manantiales del Valle del Guadalhorce fluye por un caño a dos abrevaderos y un lavadero que forman parte de una compleja infraestructura de aprovechamiento del agua. Además de estos elementos, el conjunto consta de la captación situada en la ladera de la montaña y una canalización que la conecta con una pileta existente junto a la zona de esparcimiento de la finca Rocabella; desde esta última, el agua partía hacia una alberca, un aljibe y los abrevaderos citados anteriormente. En la actualidad, todo lo que se encuentra por encima de la carretera está en un deplorable estado de conservación, por no decir en la más completa ruina. A ello han podido contribuir la progresiva urbanización de la zona, la apertura de carriles y, por si fuera poco, la construcción de la línea AVE Córdoba-Málaga. La gente del lugar dice que ya no da agua.