Fuentecilla existente a solo 25 m en dirección NE del Cortijo el Fulano, visible bajo dos grandes encinas que destacan en medio del olivar que hay por debajo del Manchón de la Niña. Consta de una arqueta cuyas aguas vierten sobre una alberca cuadrada, ambas construidas con ladrillo y enlucidas con cemento. Junto a la fuente hay algunos árboles frutales como ciruelos y nísperos, además de un buen número de higueras jóvenes que seguramente sean descendientes de la que es el origen de su nombre. Está muy sucia, con maleza alrededor y restos de fardos de coger aceituna en su interior. Su caudal es muy escaso y se seca con frecuencia, por lo que es posible que se haya canalizado hacia algún lugar o bien que se haya perdido la vena de agua subterránea que la alimentaba, procedente de las infiltraciones del agua de lluvia sobre las calizas del Manchón de la Niña.
Este nacimiento abastecía de agua al Cortijo de Arroyo Hondo y al Cortijillo, situadas unos 600 m más abajo, fuera de los límites del parque natural. En concreto, El Cortijillo estuvo en su día edificado en el mismo lugar que ocupa la Villa Turística de Priego de Córdoba en la actualidad.