Pilar de reciente construcción situado unos 60 m al sur del Cortijo de la Viñuela, en la antigua huerta que había en este lugar, ahora reconvertida en picadero de caballos.
Sus aguas proceden de un pozo cercano y cuentan con una pequeña población de peces que contribuyen a mantenerlas limpias, como sucede en otros abrevaderos de la finca.
El motivo de su nombre está en el hecho de haberse encontrado restos de utensilios romanos en sus alrededores.