Constituye un llamativo enclave de descarga de aguas subterráneas que propicia el desarrollo de una vegetación freatófila, de Álamos y cañas, en medio de un ámbito agrícola de campiña de secano. Da lugar a un pequeño curso de agua, de una longitud aproximada de 2,850 Km, que discurre junto a la línea del ferrocarril de Marchena a La Roda de Andalucía, para difuminarse en el vaso de la Laguna de Ojuelos. Aunque su nombre nos hace pensar en aguas que presentan alto contenido en sal, lo cierto es que a pesar de su mineralización resulta aceptablemente potable.
Se accede a ella por la Vereda del Alamillo desde su entronque con la Cañada Real de Marchena a Estepa.