El carril de acceso, en el que se alternan tramos asfaltados con otros terrizos y hormigonados, comienza en el paraje de Los Arbolitos, donde se encuentran el campo de fútbol y el camping de la localidad. El recorrido, que discurre sombreado por eucaliptos y pinos, es bastante ameno, gracias a las panorámicas que se contemplan desde un par de miradores. Tras recorrer 1600 m. llegamos a un puente junto al que se levanta un monolito en el que se lee un rótulo con el texto «Fuente de Trojilar». Continuamos por un carril de gran pendiente que arranca aquí, después se toma el primer desvío a la izquierda y se sigue siempre por el carril principal que, al cabo de un recorrido total de 2,3 km, nos dejará junto a la vivienda del Lagar. Para llegar a la fuente hay que cubrir otros 250 m. por un carril descendente.
El único elemento visible que alerta del manantial es una pileta rectangular excavada en el suelo, de aproximadamente 2,5 m. de largo por medio de ancho, situada en la margen derecha de la vaguada. Aunque se ubica muy cerca del camino, su especial ubicación -unida a que la maleza suele estar muy crecida- obliga a buscar con mucha atención pues es posible que pase desapercibida.
El origen del agua no está muy lejos; no hay más que remontar la vaguada algunas decenas de metros y veremos, también en la margen derecha, al pie de una roca, un pequeño agujero de apenas medio metro de diámetro y unos 30 cm. de profundidad en el que surge el agua. Si nos fijamos bien, podremos ver el tubito por el que es conducida al pilón. Un muro de mampuestos de casi medio metro de altura protege el manantial de posibles avenidas procedentes del cercano cauce del arroyo. Respecto al caudal del manantial, la información que hemos obtenido es que, desde hace aproximadamente un par de años, la fuente está seca aunque hay que matizar este dato. En realidad, la poza donde se encuentra la surgencia siempre tiene una delgada lámina de agua pero tan pequeña que no llega a alcanzar el nivel necesario para desaguar por el tubo y llegar a la pileta; la que ésta contiene es simplemente producto de la lluvia.