Desde Totalán, la aproximación a las ruinas del que fue Lagar de Cruzado se realiza por el camino de la Fuente de la Teja; tras un recorrido cercano a los 3,5 km, llegaremos a nuestro destino.
El manantial se encuentra en una cañada que rodea el solar del Lagar por el este, a unos 150 m de distancia; los dos puntos en que brota se encuentran protegidos por sendas arquetas cubiertas con mortero, en las que se han embutido las mangueras que llevan el agua a un aljibe. También se aprovechan los caudales de un rezume cercano. Todos estos volúmenes se emplean en el regadío de pequeños huertos diseminados por el entorno.
Antiguamente, el destino del agua eran un pilar y una alberca, elementos ambos que en el presente se encuentran prácticamente abandonados.