El acceso a la galería se realiza por un corto corredor a cielo abierto excavado en la roca de la ladera, al final del cual se sitúa una bocamina cerrada con una puerta. Al otro lado, un pequeño espacio con un decantador en el suelo precede a un muro cuya función es la de retener y acumular los caudales captados en el minado. Tras el dique continúa la galería un corto tramo de apenas dos metros de longitud con las paredes reforzadas con grandes mampuestos sobre los que se apoyan varias losas formando un techo adintelado.
Seguidamente la galería se amplía tanto en anchura como en altura pero, un par de metros más adelante, vuelve a estrecharse adoptando una sección bastante regular rematada por una bóveda de cañón. La galería finaliza ante una pared de roca, al cabo de un recorrido total desde la bocamina de 9,70 m.