Desde Olías, barriada malagueña distante 9 km de la capital, se sale por la carretera que se dirige a Comares, la MA-3111; al cabo de 2 km la abandonamos para seguir por un carril que, 800 m más adelante, nos deja en el inicio de una pista descendente que nos llevará a nuestro destino.
Aunque en la actualidad tiene apariencia de un manantial que brota a través de una tubería embutida en el suelo, en realidad la captación está realizada en una mina excavada en la orilla izquierda del arroyo que resultó destruida por una riada en 1988. En el presente el agua es recogida en una somera balsa desde la que fluye libremente hacia el arroyo ya que carece de aprovechamiento; sin embargo, antaño los residentes en el Lagar acudían a la mina -conocida como La Fuente- para abastecerse, provistos de cántaros y cubos pues, al hallarse a un nivel inferior, el agua no podía ser trasladada al Lagar.
También se usaban sus caudales para regar las numerosas huertos que se extendían por la cañada, dispuestos en terrazas, en los que se cultivaban cítricos.